(haber) una vez un re que
(vivir) en un reino muy lejano.
(tener) dos hijas, muy distintas: la mayor
(ser) muy buena y bellísima, la pequeña
(ser) traviesa, mimada y un poco egoísta.
Un día cuando
(jugar) en el jardín, junto a una fuente la más pequeña
(perder) su pelota. Su hermana mayor la
(ver) llorando y le
(preguntar) ¿Por qué
(llorar)? La princesita le
(decir) que
(haber) perdido su pelota y
(continuar) llorando. En esto que
(aparecer) un sapo que
(oír) la conversación y les
(decir): si encuentro la pelota me darás un beso. La princesita
(continuar) llorando, quería su pelota, pero no quería besar al sapo. Entonces su hermana mayor, le
(decir) al sapo: si encuentras la pelota yo te daré el beso. El sapo
(saltar) a la fuente y en pocos minutos ya
(estar) fuera de la fuente con la pelota. La princesita
(coger) la pelota y
(salir) corriendo. Su hermana mayor
(acercarse) al sapo, lo
(acariciar), y
(agacharse) para darle un beso,
(cerrar) los ojos y cuando
(ir) a besarlo, el sapo
(convertirse) en un apuesto príncipe.
El príncipe le
(contar) que cuando
(ser) pequeño una bruja lo
(hechizar) y lo
(convertir) en sapo y solo con el beso voluntario de una joven se
(poder) romper el hechizo. Los jóvenes
(enamorarse),
(casarse) y
(comer) perdices.
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